Guardado en:
Detalles Bibliográficos
Autor principal: Emiliano Matías Campoy
Formato: Artículo científico
Lenguaje:es
Publicado: Universidad Nacional de Cuyo 2005
Materias:
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=181720523001
Etiquetas: Agregar Etiqueta
Sin Etiquetas, Sea el primero en etiquetar este registro!
Tabla de Contenidos:
  • La misión fundante de los apodos en La Reina Isabel cantaba rancheras de Rivera Letelier Emiliano Matías Campoy Lengua y Literatura Apodo sambenito sobrenombre Hernán Rivera Letelier La Reina Isabel cantaba rancheras En su novela La Reina Isabel cantaba rancheras, Rivera Letelier retrata el sórdido mundo de las pampas salitreras del norte de Chile. Los personajes que habitan estas regiones carecen por completo de nombre propio. En su lugar encontramos apodos a partir de los que el autor crea y recrea la historia de los viejos y prostitutas que habitaron estas oficinas salitreras. Más allá de la evidente intención cómica que persigue el autor de la novela, creemos que el apodo es el elemento estructurante tanto de los personajes como de la novela en general. Esto se debe a que la historia de la desaparición de la "última oficina salitrera" se entrelaza con la historia de los personajes que vivieron en ella. Los protagonistas de la novela se destacan gracias a sus apodos del resto de aquellos viejos que no hicieron ningún mérito para conseguirlo y por lo tanto están condenados al anonimato. Precisamente, son las características del apodo las que permiten al autor configurar a estos personajes que al lector le costará olvidar. Como primera característica, aludiremos a la calidad referencial del apodo frente al nombre propio. Esto se debe a que el mote surge de los defectos, virtudes o de cualquier otra circunstancia vivida por alguna persona. Esto permite que se establezca una relación causal entre apodo y persona. Por su parte, el nombre propio establece una relación casual con la persona a la que designa. Por otro lado, mientras el nombre propio es otorgado de una vez y para siempre. El apodopresenta como segunda característica la validez. Es decir, el apodo, necesariamente, esta circuscripto a un tiempo, a un espacio y sólo es válido para un grupo determinado. Esto se debe a que sólo dentro de estos parámetros el apodo podrá ser interpretado. Cuando se altera alguna de estas coordenadas, indefectiblemente, el apodo cambia. Otro aspecto que estudiamos, por encontrarse íntimamente ligado al uso de apodo, es la adjetivación. En la novela, encontramos adjetivos o sintagmas nominales que enriquecen la configuración de los personajes casi hasta convertirse en epítetos de los mismos. También haremos referencia a la descripción de los camarotes por estar en consonancia con los sobrenombres de los personajes. 2005 artículo científico 1515-6125 https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=181720523001 es http://www.redalyc.org/revista.oa?id=1817 Cuadernos del CILHA application/pdf Universidad Nacional de Cuyo Cuadernos del CILHA (Argentina) Num.7-8 Vol.7