Saved in:
| Main Author: | |
|---|---|
| Format: | Artículo científico |
| Language: | es |
| Published: |
Asociación Española de Bioética y Ética Médica
2017
|
| Subjects: | |
| Online Access: | https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=87553352003 |
| Tags: |
Add Tag
No Tags, Be the first to tag this record!
|
Table of Contents:
- ¿COMUNICAR EL ERROR MÉDICO O ESCONDERLO? A PROPÓSITO DE LAS MEMORIAS DE HENRY MARSH EUGENIO MOURE GONZÁLEZ Medicina conflictos éticos y jurídicos comunicación deefectos adversos “Do no harm”1es la obra de Henry Marsh, neurocirujano inglés que en el epílogo de su carrera pro-fesional en el National Health Service, hace memoria no tanto de sus éxitos profesionales como de susfracasos, lo que nos sirve de punto de partida para plantear un sistema de notificación de errores médicosen España que permita cumplir con la máxima hipocrática que da título al libro: “primum non nocere”. Conese objetivo propuesto nos planteamos primero analizar hasta qué punto existe un conflicto de lealtades enla actuación profesional del médico (institución vs. paciente) que condicione la posibilidad de comunicar loserrores que se produzcan, concluyendo que existen contrapesos normativos para cumplir con la máxima deinformar al paciente respetando otros derechos en conflicto. El equilibrio entre el derecho a estar informadoy el derecho a defenderse frente a ulteriores acciones de responsabilidad tiene el fiel de esa imaginaria balan-za en la idea canónica de que para aprender del error lo primero es reconocerlo y lo segundo analizar porquése produjo. Sólo desde el aprendizaje puede evitarse que el error se repita y con ello mejorar la calidad de laasistencia. En el análisis que hacemos del sistema español de comunicación de efectos adversos (SiNASP) lle-gamos a la conclusión de que no cumple los estándares que nos planteamos, y no sólo desde un análisis éticoy jurídico, sino tomando como referencia los sistemas que con el mismo objetivo existen en nuestro entornoeuropeo, con las referencias de los tratados y acuerdos internacionales en esta materia. La conclusión finala la que llegamos como colofón de toda la reflexión previa es que para que un sistema de comunicación deerrores funciones realmente, tiene que ser obligatorio y anónimo para el informante, transparente y conclu-yente para el informado y, sobre todo, reflexivo y didáctico para la institución, de modo que se cumpla nosólo con el deber de informar sino también con el de evitar que el error se repita. 2017 artículo científico 1132-1989 https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=87553352003 es http://www.redalyc.org/revista.oa?id=875 Cuadernos de Bioética application/pdf Asociación Española de Bioética y Ética Médica Cuadernos de Bioética (España) Num.3 Vol.XXVIII