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Main Author: Tapia Vázquez, Karlinda
Format: Recurso digital
Language:Spanish
Published: Zenodo 2025
Subjects:
Online Access:https://doi.org/10.5281/zenodo.17592013
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_version_ 1866901154586165248
author Tapia Vázquez, Karlinda
author_facet Tapia Vázquez, Karlinda
contents <p dir="ltr"><strong><span>RESUMEN</span></strong></p> <p dir="ltr"><span>Los Contaminantes Orgánicos Persistentes conocidos como COPs son sustancias químicas de origen industrial que poseen alta estabilidad y resistencia a la degradación. Estas características les permiten permanecer durante años en el ambiente y acumularse en los organismos vivos. Aunque su producción y uso han sido restringidos por acuerdos internacionales, los COPs continúan presentes en el entorno cotidiano y representan un riesgo relevante para la salud humana, afectando la salud reproductiva femenina [</span><a href="https://doi.org/10.1016/j.envint.2021.106589" target="_blank" rel="noopener"><span>1</span></a><span>].</span></p> <p dir="ltr"><span>En los hogares, la exposición a COPs ocurre principalmente a través del consumo de alimentos contaminados, la inhalación de polvo doméstico o el contacto con productos que los contienen como son los pesticidas organoclorados como el DDT, el hexaclorobenceno y el transnonacloro, aunque prohibidos, pueden encontrarse como residuos en alimentos grasos o en suelos contaminados. Los bifenilos policlorados, utilizados en equipos eléctricos, selladores y pinturas, aún se liberan al ambiente desde materiales antiguos. Asimismo, los éteres difenílicos polibromados, empleados como retardantes de llama en muebles, tapicerías y electrónicos, y las sustancias perfluoroalquiladas, presentes en utensilios antiadherentes, textiles impermeables y envases de comida rápida, son fuentes frecuentes de exposición doméstica [</span><a href="https://doi.org/10.1136/jech-2019-213181" target="_blank" rel="noopener"><span>2</span></a><span>].</span></p> <p dir="ltr"><span>Diversas investigaciones han mostrado la capacidad de los COPs para actuar como disruptores endocrinos, es decir, sustancias que interfieren con la función hormonal natural. El estudio realizado por Björvang en 2021 [</span><a href="https://doi.org/10.1016/j.envint.2021.106589" target="_blank" rel="noopener"><span>1</span></a><span>] en mujeres suecas en edad reproductiva demostró que niveles elevados de HCB, p,p’-DDE, transnonaclor y PCBs 74 y 99 se asocian con una reducción en la densidad de folículos ováricos que es indicador de la reserva ovárica y con mayor probabilidad de infertilidad. Además, los resultados evidenciaron que los compuestos lipofílicos, como los OCPs y PBDEs, pueden actuar de manera conjunta, potenciando su efecto negativo sobre los ovarios.</span></p> <p dir="ltr"><span>Estos contaminantes pueden alterar la producción y acción de hormonas sexuales como los estrógenos y la progesterona, generar estrés oxidativo, y promover muerte celular (apoptosis) en el tejido ovárico. Tales procesos derivan en una disminución de los óvulos disponibles, envejecimiento prematuro del sistema reproductor y posible menopausia temprana. Incluso la exposición prenatal puede afectar la formación de ovarios en las hijas, perpetuando los efectos a través de generaciones.</span></p> <p dir="ltr"><span>Ante esta problemática, el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, adoptado en 2001 y ratificado por México en 2004, constituye un esfuerzo global para eliminar o restringir la producción y el uso de COPs, protegiendo tanto la salud humana como los ecosistemas [</span><a href="https://chm.pops.int/" target="_blank" rel="noopener"><span>3</span></a><span>]. Sin embargo, la persistencia de estos compuestos hace necesario aplicar medidas a nivel doméstico como es evitando el uso de utensilios antiadherentes deteriorados, manejar adecuadamente los desechos electrónicos antiguos, preferir productos libres de retardantes de llama y consumir alimentos frescos y bajos en grasa animal.</span></p> <p dir="ltr"><span>Eliminar los COPs del hogar no solo contribuye a reducir la contaminación ambiental, sino que también representa una acción directa para preservar la fertilidad femenina y la salud de futuras generaciones [</span><a href="https://apps.who.int/iris/handle/10665/78102" target="_blank" rel="noopener"><span>4</span></a><span>].</span></p>
format Recurso digital
id zenodo_https___doi_org_10_5281_zenodo_17592013
institution Zenodo
language spa
publishDate 2025
publisher Zenodo
record_format zenodo
spellingShingle COPs y su impacto en la fertilidad
Tapia Vázquez, Karlinda
COPs
DDT
retardante de llama
hormonas
contaminación ambiental
<p dir="ltr"><strong><span>RESUMEN</span></strong></p> <p dir="ltr"><span>Los Contaminantes Orgánicos Persistentes conocidos como COPs son sustancias químicas de origen industrial que poseen alta estabilidad y resistencia a la degradación. Estas características les permiten permanecer durante años en el ambiente y acumularse en los organismos vivos. Aunque su producción y uso han sido restringidos por acuerdos internacionales, los COPs continúan presentes en el entorno cotidiano y representan un riesgo relevante para la salud humana, afectando la salud reproductiva femenina [</span><a href="https://doi.org/10.1016/j.envint.2021.106589" target="_blank" rel="noopener"><span>1</span></a><span>].</span></p> <p dir="ltr"><span>En los hogares, la exposición a COPs ocurre principalmente a través del consumo de alimentos contaminados, la inhalación de polvo doméstico o el contacto con productos que los contienen como son los pesticidas organoclorados como el DDT, el hexaclorobenceno y el transnonacloro, aunque prohibidos, pueden encontrarse como residuos en alimentos grasos o en suelos contaminados. Los bifenilos policlorados, utilizados en equipos eléctricos, selladores y pinturas, aún se liberan al ambiente desde materiales antiguos. Asimismo, los éteres difenílicos polibromados, empleados como retardantes de llama en muebles, tapicerías y electrónicos, y las sustancias perfluoroalquiladas, presentes en utensilios antiadherentes, textiles impermeables y envases de comida rápida, son fuentes frecuentes de exposición doméstica [</span><a href="https://doi.org/10.1136/jech-2019-213181" target="_blank" rel="noopener"><span>2</span></a><span>].</span></p> <p dir="ltr"><span>Diversas investigaciones han mostrado la capacidad de los COPs para actuar como disruptores endocrinos, es decir, sustancias que interfieren con la función hormonal natural. El estudio realizado por Björvang en 2021 [</span><a href="https://doi.org/10.1016/j.envint.2021.106589" target="_blank" rel="noopener"><span>1</span></a><span>] en mujeres suecas en edad reproductiva demostró que niveles elevados de HCB, p,p’-DDE, transnonaclor y PCBs 74 y 99 se asocian con una reducción en la densidad de folículos ováricos que es indicador de la reserva ovárica y con mayor probabilidad de infertilidad. Además, los resultados evidenciaron que los compuestos lipofílicos, como los OCPs y PBDEs, pueden actuar de manera conjunta, potenciando su efecto negativo sobre los ovarios.</span></p> <p dir="ltr"><span>Estos contaminantes pueden alterar la producción y acción de hormonas sexuales como los estrógenos y la progesterona, generar estrés oxidativo, y promover muerte celular (apoptosis) en el tejido ovárico. Tales procesos derivan en una disminución de los óvulos disponibles, envejecimiento prematuro del sistema reproductor y posible menopausia temprana. Incluso la exposición prenatal puede afectar la formación de ovarios en las hijas, perpetuando los efectos a través de generaciones.</span></p> <p dir="ltr"><span>Ante esta problemática, el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, adoptado en 2001 y ratificado por México en 2004, constituye un esfuerzo global para eliminar o restringir la producción y el uso de COPs, protegiendo tanto la salud humana como los ecosistemas [</span><a href="https://chm.pops.int/" target="_blank" rel="noopener"><span>3</span></a><span>]. Sin embargo, la persistencia de estos compuestos hace necesario aplicar medidas a nivel doméstico como es evitando el uso de utensilios antiadherentes deteriorados, manejar adecuadamente los desechos electrónicos antiguos, preferir productos libres de retardantes de llama y consumir alimentos frescos y bajos en grasa animal.</span></p> <p dir="ltr"><span>Eliminar los COPs del hogar no solo contribuye a reducir la contaminación ambiental, sino que también representa una acción directa para preservar la fertilidad femenina y la salud de futuras generaciones [</span><a href="https://apps.who.int/iris/handle/10665/78102" target="_blank" rel="noopener"><span>4</span></a><span>].</span></p>
title COPs y su impacto en la fertilidad
topic COPs
DDT
retardante de llama
hormonas
contaminación ambiental
url https://doi.org/10.5281/zenodo.17592013